Segovia: un viaje en el tiempo

Por Andrés

Una visita histórica por Segovia

Cuando visita Segovia es fácil sentirse de lleno en el interior una máquina del tiempo: esta preciosa ciudad (de igual importancia turística que Ávila y Toledo) está colmada de edificaciones de otros siglos.

Al caminar sus calles; perderse por su rincones y fotografiar su arquitectura es una escapada que no se olvida. Hoy os contamos cómo llegar y qué ver para sacarle todo el jugo a una ciudad que no deja de sorprender pese a su pequeño tamaño.

Segovia Patrimonio de la Humanidad

un paseo por Segovia

Una catedral majestuosa

Primero algunos datos a modo de información: Segovia es una de las 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.

Al norte de la capital madrileña y es mundialmente conocida por su acueducto, la obra de ingeniería civil romana más importante de la península ibérica con un estado de conservación excelso pese a las decenas de siglos que lo contemplan.

La ciudad es, además, famosa por sus deliciosos platos, entre ellos la ternera a la segoviana y los judiones.

Cómo ir a Segovia

Segovia está cerca de Madrid por autopista (aproximadamente una hora de trayecto) por lo que es muy fácil llegar en coche o autobús. Hay múltiples horas desde las que salir de la estación de autobuses de Moncloa en Madrid, por lo que si estáis de turismo en la ciudad, para nosotros es la mejor opción.

También se puede ir en tren, el trayecto es más corto en duración pero la estación de tren no se encuentra en el centro de la cuidad por lo que al final acabas tardando el mismo tiempo y por más dinero, no acaba de convencernos esta opción.

La última opción es optar por contratar un tour que tiene el plus del guía. Nos ayudará a empaparnos de la historia de la ciudad de la mano de un experto, pero ir por nuestra cuenta también puede ser interesante; sobre todo si elegimos pasar la noche en Segovia -hay mucha oferta hotelera para todos los gustos y bolsillos-, para poder quedarnos a ver el atardecer en el Alcázar y por supuesto ¡tener una tradicional cena segoviana!

Hay dos tipos de tours: uno de once horas y otro de medio día. Claro que yo me inclinaría por el de once horas, que sale en la mañana desde Madrid. Es el más completo y permite almorzar en Segovia, cosa importante si queremos probar su famosa gastronomía. El trayecto, ya sea en un bus o en tren, es de aproximadamente treinta minutos.

Vista de película del Alcázar y el Río Eresma

Al llegar, mi primera visita fue el Acueducto: como ya mencioné, es una de las obras de ingeniería civil romana más importantes de Europa. Se construyó entre el siglo I y II D.C, y su imagen es tan imponente que sólo estar escribiendo esto me transporta ahí mismo. Es particularmente hermoso observarlo desde la plaza del Azoguejo, aunque siempre se puede ir siguiéndolo y ver dónde nos lleva esta colosal obra de casi treinta metros de alto.

Otra de las joyas segovianas es el Alcázar. Reconocido, también, por ser uno de los castillos más hermosos de toda Europa. Se encuentra erigido en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Si elegimos visitar Segovia en tour, la mayoría de ellos incluyen la visita guiada al interior del Alcázar, actividad alucinante que, personalmente, no me perdería.

Las paredes de este castillo están colmadas de la historia de España toda; caminar por sus salones es empaparse de la vida de la realeza, sumado a que muchos acontecimientos históricos han tenido lugar aquí. El guía nos contará todo tipo de curiosidades sobre los reyes de Castilla. Tiene decoración mudéjar y descubrir todos sus recovecos es una maravilla, como un viaje en el tiempo.

¿El mejor mirador del Alcázar para tomar las fotografías más bonitas? El de la Pradera de San Marcos. También, dentro del Alcázar, hay unas panorámicas preciosas desde la torre Juan II, desde donde pueden verse sus jardines. Hay varios precios de entradas para acceder al Alcázar (más info aquí)

Luego usualmente, en los tours, nos dejan un rato libre para el almuerzo y las compras. La taberna López y el claustro de San Antonio El Real son dos de los mejores restaurantes de comida castellana que hay en Segovia. Mi elección fue el cochinillo; (luego tuve que caminarme toda Segovia para la digestión, pero valió la pena), aunque también puedes elegir por otros varios platos típicos castellanos: el cordero lechal, la sopa castellana, el ponche segoviano o los torreznos.

La casa de los Picos. Un ejemplo de las maravillosas fachadas de la ciudad.

Posteriormente al almuerzo y con la panza llena, caminar por la Calle Real es una linda actividad para visitar tiendas y comprar recuerdos. Además, en esta calle se encuentra el Mirador de la Canaleja, desde donde se puede ver a la Mujer Muerta (un grupo de montañas que tienen forma de mujer acostada) y también la Cárcel Vieja, muy renombrada porque allí estuvo preso Lope de Vega.

Si sobra tiempo, la Catedral de Segovia es una bonita edificación para visitar; es la tercera más grande de España y es conocida, también, como La Dama de las Catedrales. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII, es de estilo gótico con algunos elementos renacentistas y es muy, muy elegante.

Si aún sobra tiempo después de esto, lo más lindo de Segovia es… ¡descubrirla! Caminar sus calles y meterse en todos los sitios posibles es la mejor forma de exprimirla al máximo. No hay sitio que no esté lleno de historia, eso se nota en cada rincón. Así que exploremos esta fantástica ciudad que, como anticipé en primer lugar… nunca, nunca defrauda.

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