Elegir cuándo hacer el Camino de Santiago es casi tan importante como definir desde dónde se empezará o cuántos kilómetros se caminarán. No existe una única respuesta válida, porque cambia con las estaciones en aspectos tan básicos como la climatología, la afluencia de peregrinos o el estado de los senderos.
Sea cual sea la época del año, los expertos recomiendan contar con el acompañamiento de empresas como Santiago Ways, que gestiona alojamientos, traslados y logística para evitar contratiempos típicos, como cierres inesperados o cambios de horario en pequeños núcleos rurales.
Primavera: temperaturas agradables y rutas en su mejor momento

La primavera es, para la mayoría de peregrinos, el periodo más agradecido. Entre abril y junio, buena parte de los caminos —del Camino Francés al Portugués o el del Norte— se encuentran en su mejor estado, con paisajes especialmente vivos y temperaturas suaves. El riesgo de lluvias existe, pero suele ser moderado y permite mantener ritmos regulares sin los extremos del verano.
Las estadísticas de la Oficina del Peregrino confirman que es una de las estaciones que más crece en afluencia, aunque no llega a las aglomeraciones que se registran en julio o agosto, por lo que los servicios se mantienen plenamente operativos.
Verano: máxima actividad… Y máxima concentración de caminantes
Hacer el Camino entre julio y agosto tiene su propio atractivo: días largos, buen clima y el ambiente más festivo de todo el año por la celebración del Día del Apóstol. Pero también es el periodo con mayor demanda y temperaturas más altas en buena parte de la Península.
La cosa se complica cuando se viaje en familia. Elegir alojamientos con antelación, distribuir bien los kilómetros y ajustar los horarios para evitar las horas centrales de calor. La otra opción es apostar por servicios como el de Santiago Ways para delegar todos estos trámites.
De Sarria a Santiago, por ejemplo, la compañía ofrece alojamiento en hoteles y casas rurales, habitaciones con baño privado, asistencia telefónica en ruta, vehículo de asistencia en caso de urgencia y transporte de equipaje entre etapas. Es una de las rutas más accesibles, ya que consta de apenas 111 kilómetros.
Otoño e invierno: el momento más tranquilo para viajar
La mejor época del año para muchos peregrinos. Entre septiembre y octubre, el clima es estable, las temperaturas permiten caminar sin esfuerzo y buena parte del flujo de verano desciende, ofreciendo una experiencia más serena, haciendo de etapas como los bosques de O Cebreiro o la Ribera Sacra auténticos puntos de referencia.
El invierno, en cambio, es la opción menos transitada y, al mismo tiempo, la más personal. Muchos albergues cierran, algunas variantes no son recomendables por meteorología y es necesario un nivel de preparación más alto. A cambio, ofrece una experiencia de recogimiento difícil de encontrar en otras estaciones. Las rutas más suaves y bajas, como el Camino Portugués o el Inglés, son las más aconsejadas en esta época.
El valor de contar con un acompañamiento profesional
Aunque no hay una época que deba evitarse, la diferencia entre un Camino cómodo y uno lleno de imprevistos suele estar en la logística: alojamientos, traslado de equipaje, seguros, rutas alternativas y soporte durante el viaje. Con más de 2.500 valoraciones y una puntuación media de 4,5 estrellas sobre 5 en Google, Santiago Ways ofrece el mejor servicio de acompañamiento durante el Camino.